Como marca la tradición, el día amaneció en hermandad a las 9:00 horas, con la celebración de la
Santa Misa en la iglesia de Santa María, en la que numerosos hermanos se dieron cita para comenzar
juntos la jornada.

Después, el calor fraterno se trasladó al restaurante El Cortijo, donde, entre churros y chocolate, se
compartió el ya tradicional desayuno de Cofradía, preludio de una jornada intensa y significativa.
La Junta General Ordinaria se desarrolló en un ambiente de participación y respeto, abordando
cuestiones de calado para el presente y futuro de la Cofradía. Entre ellas, se dio a conocer la nueva
iluminación de nuestros Santos Pasos, compuesta por velas de cera líquida, creadas de forma
exclusiva para nuestros faroles. Un proyecto que verá la luz gracias a la generosidad silenciosa de un
hermano que ha querido permanecer en el anonimato.

También, por aprobación de la Junta General, se acordó corresponder a la Cofradía del Santo Cristo
de los Afligidos de Moral de la Reina
, invitándoles a acompañarnos en la procesión de este Viernes
Santo, así como en otros actos de la Cofradía, en agradecimiento a la invitación recibida el pasado
mes de septiembre.

Uno de los hitos más significativos fue la confirmación de que la Cofradía es ya dueña de su propia
casa, en la calle Carnicerías, quedando atrás el esfuerzo del crédito que hizo posible su adquisición.
Un paso firme que fortalece el patrimonio y la identidad de la Cofradía.

Hubo también espacio para el reconocimiento, con la entrega de la distinción de Hermano Mayor a D.
Fernando Pardo Blanco, aprobada por unanimidad en la anterior Junta General.

Pero si hubo un instante que detuvo el tiempo, fue el relevo de la vara mayor. De las manos de D.
Santiago Ordax Herrero pasó a D. Francisco Javier Chamorro García, en un acto cargado de emoción,
donde las palabras del nuevo mayordomo resonaron como llamada a la unión y al compromiso de
todos.

Igualmente, el banderín cambió de manos, siendo entregado por D. Javier Herrero Alonso a D.
Santiago Ordax Herrero, en un gesto que habla de continuidad y servicio.

Como es costumbre, se pasó lista de carga, nombrando a los 28 hermanos que tendrán el honor de
portar nuestros Santos Pasos.

Fue, en definitiva, una Junta General viva, sentida y llena de propósito. Porque nuestra Cofradía no
se detiene: avanza, paso a paso, unida, con la mirada puesta en lo que está por venir.